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Trabajar para mejorar

Estamos de nuevo metidos en el temor de la llegada de un nuevo tsunami, esta vez económico, todos los expertos manifiestan su preocupación por la próxima recesión que vamos a sufrir, pero quiero darles mi opinión, sin duda menos importante que la de los expertos que se pronuncian.

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Estamos de nuevo metidos en el temor de la llegada de un nuevo tsunami, esta vez económico, todos los expertos manifiestan su preocupación por la próxima recesión que vamos a sufrir, pero quiero darles mi opinión, sin duda menos importante que la de los expertos que se pronuncian. Estoy plenamente convencido de que no va a ser una crisis modelo de la anterior, esta será, sin lugar a dudas, la correspondiente temporal que siempre nos toca vivir y que ahora nos mostrará el escenario con todas sus capacidades y deficiencias.

Mi opinión es que no estamos a las puertas de una crisis típica, esta es una consecuencia de directivas políticas que andan dispersas por el mundo y nunca responderán a otros intereses que no sean los puramente políticos personales de ciertos personajes. Como mejor ejemplo tenemos al presidente de los Estados Unidos, que con independencia de matices puramente políticos, ha creado distorsión en los mercados con un comercio retrógrado e insatisfactorio para la mayoría de las empresas y, por supuesto, me estoy refiriendo a los aranceles. Pues bien, el Sr. Trump quiere hacer creer a sus compatriotas que está inmerso en una operación de refuerzo para las empresas americanas y fíjense lo que sucede: que la decisión de imponer aranceles a productos no americanos, no es unívoca sino que es bidireccional y por tanto las consecuencias se van a ver en todos los campos, y ¿qué significa ello? Que los paganos de semejante irrealidad no son otros que los ciudadanos, por una parte, los que compran van a pagar más por sus adquisiciones y, por otra, al vender menos van a disminuir las capacidades de empleo.

Pero fijémonos en algo importante, los parámetros económicos no dejan de volverse locos y dar señales de agotamiento por noticias de este tipo, estas amenazas, que no se han hecho realidad, son meros anuncios; además como continuación de este hecho se produce un diálogo y una negociación a quienes se amenaza con imponer aranceles, de forma principal a China y parece ser, que de lo anunciado puede quedarse en nada. Mientras, la economía jugando a otros juegos y anunciando amenazas, que es posible nunca se produzcan. No quiero que piensen que estoy obsesionado con el Sr. Trump, solo estoy preocupado y existen más pautas para marcar estos altibajos que tanto nos anuncian, del tan manido petróleo, que por unas y otras causas siempre está subiendo o bajando, y mientras sea línea energética fundamental en nuestras vidas, continuará también haciendo un hueco vital en nuestras previsiones.

No hablamos, sin embargo, del ensañamiento de los mercados con la gran necesidad de consumo de supervivencia que se produce en el mundo subdesarrollado y nos centramos en lo incómodo que parece ser para los privilegiados de la Tierra que vengan a nosotros unos cuantos y así lo deseo cuantificar, migrantes.

Por otra parte, nos encontramos con instituciones preocupadas por lo que pueda suceder, como el Banco Central Europeo, que pone en funcionamiento medidas encauzadas a expandir la economía; también es cierto que no cuenta con el beneplácito de todo el mundo, en especial con el de la banca, que eso de los tipos bajos, negativos para ser exactos, no les encaja, ya que no son capaces de entender otro negocio que el de prestamistas y puedo asegurarles que sí los hay.

El Fondo Monetario Internacional tampoco está en línea con el BCE, por un lado le da la razón en cuanto a la política expansiva para los mercados y por otro le critica por los tipos de interés que no remuneran bien la deuda, pero es fácil, quien la posea de terceros que la dedique a la economía productiva y así la rentabilizará más.

Ahora se está produciendo un hecho que puede llevarnos a un camino mejor ordenado: el mundo financiero con la economía real. Parece que el Mecanismo Europeo de Estabilidad tiene la preocupación de modelar el mercado financiero convirtiéndolo en transfronterizo, esto significa que se creará un fondo de garantía de depósitos comunitario y la libertad entre los bancos de movimientos de capital entre países.

Pues bien, en este mundo de confusión es fundamental que no cabalguemos a lomos de las noticias y lo hagamos en base a nuestros esfuerzos e ilusiones. Mientras que la economía mundial prevé un crecimiento del 3,4 %, la de los países avanzados queda nada más que a la mitad, lo que también transmite un cierto grado de esperanza, pues parece que los países menos desarrollados producen ese incremento, aunque falta por ver si es por métodos que conllevan riqueza redistributiva o solo en manos de unos pocos. En fin, esperanza es que podamos ir haciendo un mundo mejor para todos.