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BELCHITE

Objetivo: Sacar partido del secano

BelchiteAl pie de monte del Sistema Ibérico, las estepas se funden con el fértil valle del Ebro. La tierra parda del Campo de Belchite olvida su pasado fallido para pensar un nuevo futuro. La agricultura de secano quedó sobrepasada por las ricas vegas del gran río y la industria sufrió la sacudida de la competencia internacional. La comarca se agarra a sus escasos recursos naturales para sacar pecho. Un suelo fértil en materias primas de construcción y un poderoso Cierzo le dan los nuevos soportes a la comarca. El resto queda al capricho del ingenio. Por D.Josa

SUMARIOS:

Con una de las densidades de población más bajas de Europa y una tasa de envejecimiento récord, la comarca de Belchite todavía cura las heridas de la deslocalización industrial.

Si algo tiene el Campo de Belchite es suelo. Hectáreas y hectáreas de llanuras de superficie barata y rica en recursos naturales.

La compañía suiza Omya, desembarcó en la comarca zaragozana en 1992 y ha invertido en la zona más de 55 millones de euros.

La apuesta del Gobierno de Aragón por las energías renovables y, en especial, por la eólica, pueden constituir otro pilar para el desarrollo de la comarca.

BelchiteLa familia Yago cuenta con 30 hectáreas de viñedo próximas a Lécera, donde han construido una bodega con las últimas tecnologías.

Las ruinas del pueblo viejo de Belchite son uno de los vestigios de la guerra civil más impactantes de toda España

A poquísimos kilómetros del dinámico valle del Ebro, el secano del Campo de Belchite espera su oportunidad. Las últimas décadas no han tratado bien a una de las comarcas que mejor marcan la brecha entre la poderosa Zaragoza y el resto de Aragón. Los quince pueblos que componen la comarca apenas superan los 5.000 habitantes. Con una de las densidades de población más bajas de Europa (5,1 habitantes por kilómetro cuadrado) y una tasa de envejecimiento récord (el triple que la media de Aragón), la tierra de Belchite todavía cura las heridas de la deslocalización industrial.

En diciembre de 2007, la multinacional de componentes plásticos para coches Kessel cerró sus puertas en Belchite, la cabecera comarcal, dejando sin empleo a 60 trabajadores directos. Seis años antes, la americana Delphi redujo ya redujo 1.000 empleos fijos y eventuales. La competencia de países emergentes como China o los de Europa de Este han desmontado una industria auxiliar del motor que aspiraba a ser próspera en el área.

Al igual que ocurrió con el carbón y la energía en las comarcas vecinas de Andorra-Sierra de Arcos o de las Cuencas Mineras, el Campo de Belchite ha padecido las dos última décadas inmersa en la conocida como enfermedad holandesa. Es decir, la despreocupación que vive una región cuando una sola actividad económica genera unos ingresos, en cierto modo, fáciles y abundantes. La iniciativa empresarial ha escaseado, por tanto, en una comarca cuyo segundo pilar de apoyo sigue siendo la agricultura de secano. O más bien, los subsidios de la Política Agraria Común, ya que más de un 50% de la producción de la zona está subvencionada por las arcas comunitarias.

La clave está en el suelo

Si algo tiene el Campo de Belchite es suelo. Hectáreas y hectáreas de llanuras de superficie barata y rica en recursos naturales. Lo que el clima no le ha permitido a una buena parte de la comarca se lo ha proporcionado la geología. El Campo de Belchite es una de las comarcas aragonesas más ricas en materiales fósiles para la construcción. Y sobre esta base, las autoridades comarcales, junto con el apoyo del Gobierno de Aragón, han decidido potenciar la creación de un clúster de la construcción.

A escasos 30 kilómetros de la nacional 232 entre Zaragoza y Castellón, la DGA y el consejo Comarcal firmaron un convenio en 2007 para construir habilitar en  el polígono La Legua de Belchite más de 1.000.000 de metros cuadrados, el 60% de los cuales, ya se han reservado por compañías. El convenio, en el que participó también la Endesa –que ha dispuesto las infraestructuras eléctricas necesarias-, ha permitido el establecimiento de tres grandes fábricas del sector auxiliar de la construcción, con una inversión que supera los 100 millones de euros.

La compañía catalana de prefabricados, Hormipresa, tiene prevista una inversión en dos fases de 28 millones de euros, que dará empleo directo a medio centenar de personas.

Esta misma compañía, junto con la navarra MLN, Bercontres y Prainsa, han fundado la sociedad Cementos Blancos Aragón. Esta compañía levantará en Azuara la cuarta fábrica de cemento blanco de España. Con una inversión cercana a los 60 millones de euros, esperan crear más de 50 puestos de trabajo directos y 65 indirectos, y sacar al mercado una producción de 200.000 toneladas de cemento blanco.

Líder en carbonato cálcilo

BelchiteBelchite es precisamente el centro de la principal planta del líder mundial de pigmentos blancos minerales. La suiza Omya, desembarcó en la comarca zaragozana en 1992 y ha invertido en la zona más de 55 millones de euros. La mejora de las infraestructuras eléctricas han impulsado un plan de crecimiento de Omya, que espera invertir otros 30 millones más en Belchite en la próxima década. Actualmente da empleo directo a 50 personas y los objetivos de la empresa son ampliar la producción hasta las 650.000 toneladas de carbonato cálcico al año.

Esta materia prima se utiliza en industrias tan dispares como la química, la del papel, pintura, construcción, cerámica o vidrio. La planta de Belchite, además de ser la principal en España, cuenta con el aval de una multinacional innovadora y comprometida con los nuevos estándares de producción respetuosos con el medio ambiente.

Omya forma parte del Consejo de Empresas para la Naturaleza (CEN) de la Fundación Natura y participa en proyectos de reforestación en Aragón. Además, cuenta con un equipo de investigadores para el desarrollo de nuevos productos.

Un viento como el de La Muela

BelchiteEl Cierzo que sopla en el Campo de Belchite no envidia al de La Muela. Recientemente, se han conseguido mediciones medias de 5,5 metros por segundo, frente a las 5,7 captadas en La Muela.

La apuesta del Gobierno de Aragón por las energías renovables y, en especial, por la eólica, pueden constituir otro pilar para el desarrollo de la comarca. La empresa NEO Energía, participada por Hidrocantábrico y la portuguesa EDP, fue la primera en fijarse en el potencial de esta área geográfica. En la capital comarcal realizó hace tres años una inversión de 52 millones de euros para la instalación de 30 aerogeneradores con una capacidad suficiente para alimentar día y noche a una ciudad de 100.000 habitantes. Una instalación de 49,5 megawatios que permite reducir hasta en 60.000 toneladas las emisiones de CO2 de Aragón.

El otro parque eólico de la comarca fue presentado por la DGA en 2007 y se extenderá entre los municipios de Aguilón y Fuendetodos. Con una inversión de 57 millones de euros, desplegará 25 aerogeneradores con una potencia de 50 megawatios.

Una empresa familiar que no se esconde

El apego familiar a las labores del campo y el ingenio de las últimas generaciones han permitido construir en Lécera una de las iniciativas empresariales más valientes de la Comarca de Belchite. Bodegas Tempore no sólo parte del esfuerzo de una familia autóctona, los Yago Aznar, sino que se ha labrado un hueco en el mercado internacional.

El ingeniero agrónomo Víctor y su hermana Paula han recogido la experiencia agrícola de su padre para reinventar el concepto del vino de la zona. Bodegas Tempore es una apuesta por la calidad. “El mercado nacional es muy maduro y padece saturación de vinos. Desde un primer momento, nuestro objetivo fue salir al mercado internacional, donde las uva garnacha y tempranillo tienen muy buena aceptación, con un producto final de gama media-alta”, explica Paula.

La familia Yago cuenta con 30 hectáreas de viñedo próximas a Lécera, donde han construido una bodega con las últimas tecnologías con capacidad para embotellas hasta 300.000 botellas al año.

Cinco años después de comenzar a comercializar, Bodegas Tempore saca al mercado unas 90.000 botellas anuales, de las que el 40% van al extranjero. Principalmente, Alemania, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos. Bajo la Indicación Geográfica de Vinos del Bajo Aragón, el objetivo de Bodegas Tempore, según Paula, es aumentar su presencia en los mercados internacionales. Para ello, han contado con el apoyo del Instituto de Comercio Exterior, las Cámaras de Comercio y Arex, el órgano de promoción exterior aragonés.

La familia Yago Aznar también ofrece a sus clientes de su tienda conocer en situ los procesos de elaboración del vino, pequeñas catas y explicaciones sobre las peculiaridades climáticas del Campo de Belchite.

Encuentro con la historia

BelchiteLas ruinas del pueblo viejo de Belchite son uno de los vestigios de la guerra civil más impactantes de toda España. Las casas e iglesias derruidas, el campo de concentración de los presos republicanos que levantaron el nuevo casco urbano y los escombros recuerdan una sangrienta batalla en la que perdieron la vida cerca de 7.000 personas.

El Campo de Belchite tiene el honor también de ser la cuna del aragonés más universal. Francisco de Goya nació en Fuendetodos, localidad en la que se puede visitar la casa natal del pintor. A unos pocos kilómetros, en La Puebla de Albortón nació otro ilustre, José Ervasio Artigas, fundador de Uruguay.

En la comarca también se pueden visitar las presas romanas de Almoacid de la Cuba y la Hoya de Almochuel. O el yacimiento de La Malena, en Azuara, uno de los más importantes de todo Aragón.

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